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Pierde la vida al prestar ayuda

Amatlán.- Santos Espino Barragán, era un hombre altruista que ayudó a los damnificados de las inundaciones de Tabasco, sin embargo murió electrocutado cuando se dirigía a socorrer a una familia que se encontraba atrapada en su vivienda.

El hombre, de 45 años de edad, es originario de la comunidad La Patrona, pero hace más de dos décadas radicaba en aquel estado.
Laboraba como taquero en aquella entidad, pero tras la contingencia se quedó sin empleo y optó por ser voluntario; a bordo de un cayuco recorrió las zonas afectadas por las inundaciones para ayudar a rescatar a quienes se quedaron atrapados en sus hogares.

La negligencia de las autoridades de no cortar el suministro de energía eléctrica en algunas regiones inundadas, ocasionó que don Santos, como lo conocían sus vecinos, descendiera de la embarcación y se electrocutara.

Pese a que realizaba labores de altruismo, ninguna autoridad municipal, estatal o federal apoyó a los familiares para el traslado del cuerpo del hombre, quien en vida pidió que si algo le ocurría llevaran sus restos a su pueblo.

Mirna Espino Barragán, hermana de la víctima, lamentó la falta de ayuda de las autoridades de aquel estado para trasladar el cuerpo del hombre que perdió la vida cuando se dirigía a trasladar a quienes quedaron atrapados en sus viviendas, y llevaba víveres para darles pues perdieron todo por la contingencia.

“Todos lo conocían (a Santos Espino) como una persona altruista que siempre ayudó al prójimo, pero cuando murió nadie le presentó los primeros auxilios, son aguas putrefactas donde las autoridades no quisieron meterse, ahora que falleció ninguna autoridad hizo nada para trasladar el cuerpo a su tierra”, reclamó la mujer, quien pese a las carencias cumplió la última voluntad de su familiar de trasladar sus restos.

Su hija Indira Espino, de 13 años, recuerda a su padre como un hombre altruista que siempre ayudó a los más necesitados, aunque el también tuviera carencias. Con lágrimas, dijo que representa una gran pérdida, pero lamentó que ningún gobierno los apoyara, pese a que son personas de escasos recursos.

El cuerpo de Santos Espino llegó a su hogar después de 25 años en un féretro metálico la noche del lunes a la comunidad La Patrona, donde este miércoles lo sepultarán en el panteón de este lugar.

Antonio Arragán
El Mundo de Córdoba

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