.
.

.

Mojigangas, Tradición que perdura,se Enriquece y Evoluciona.


Mojigangas, Tradición que perdura,se Enriquece y Evoluciona.

 

 

Las Mojigangas datan de 1897 y llegaron para quedarse a San Andrés, que aunque no es propia de esta región fue adoptada con gran ahínco por parte de los habitantes del municipio mismos que la convirtieron en una tradición, pues ha trascendido al paso de los años y generaciones desde el siglo XIX.

“La fecha correcta es 1897 y esto está sustentado en el libro de León Medel y Alvarado, pagina 419 en donde señala a las Mojigangas en San Andrés y dice: Pasaron a la historia los encierros que fueron desplazados por Los Malinches, que pudieron haber llegado a arraigarse a nuestro ambiente pueblerino, para equipararse a las tradicionales mojigangas, que aún persisten sin perder su sabor antañón, no obstante la evolución seguida en los días 29 de noviembre, 8 y 12 de diciembre de cada año”, aseguró el cronista de la ciudad, Profesor Sixto Carvajal.

El entrevistado aseguró que según el libro del historiador sanandresino León Medel y Alvarado “Historia de San Andrés Tuxtla”, esta añeja tradición data de 1897 y fue traída por personajes arraigados al municipio junto con otras festividades como la danza Azteca y las malinches, mismas que no obtuvieron la misma trascendencia de las mojigangas que llegaron para quedarse.

“El sustento muy puntual en esta fecha lo narra aquí donde León Medel y Alvarado, quien debió haber nacido a finales del siglo XIX, yo cuando era niño lo conocí y Don León ya era una persona grande, además de que era una persona muy seria y en este libro que él nos dejó como legado histórico de nuestro pueblo va muy sustentado, él, en forma veraz nos comunica estos antecedentes históricos, no solamente de las mojigangas sino de algunas otras actividades que alguien dio en poner en práctica en nuestro pueblo y que no surtieron efecto, como fue el caso de los encierros, las cabalgatas y la danza de Los Malinches, que don Julio Chigo muy acertadamente tuvo a bien a traer a nuestro pueblo y que tuvo en su momento mucha aceptación y trajo algarabía a nuestra gente, pero no se sostuvieron al paso del tiempo, a diferencia de la mojiganga que llegó para quedarse”, agregó.

Las tradicionales mojigangas han evolucionado y se han adaptado al paso de los años, adoptando el colorido y la algarabía así como los rasgos característicos de cada época, toque cultural que aporta cada generación, sin embargo en esencia continúa la mojiganga haciendo representaciones de personajes reales, según cuenta el propio Sixto Carvajal.

“En un principio nuestros muñecos tenían la fisionomía de nuestra gente indígena, de las comunidades, posteriormente fueron cambiando, algo que nos debe llenar de orgullo que es muy nuestro de la mojiganga es el totole y el zapatero, que son dos personajes muy simbólicos de nuestra cultura, de nuestra ciudad, de nuestro pueblo y que la gente los personificó como una forma simbólica de gratitud”, concluyó.

Es así como las tradiciones en San Andrés Tuxtla han nacido, se han arraigado y posteriormente evolucionado adoptando rasgos y dejando de lado otros, pues según narra el propio cronista de la

ciudad, en un principio las mojigangas se fabricaban en tela de manta y se pintaban con carbón y labial color rojo, vistiéndolas con el afamado “cotón”, cosas que ya no se ven ahora pero que en esencia continúan siendo lo mismo.

También es preciso recordar y dar homenaje a aquellos que han dado su vida en pro del enriquecimiento cultural de la región como el señor Zenón Catemaxca del Barrio de San Francisco o el propio Julio Chigo, sin embargo son muchos y muchas los hombres y mujeres que con el paso de los años han ayudado a dar forma a esta añeja tradición que caracteriza al municipio de San Andrés y que lejos de dividir y polarizar opiniones, debe verse por el lado del enriquecimiento cultural, ya que la tradición se enriquece con el paso de los años, pues de no ser así tiende a morir y desaparecer.

Juan Carlos Nevarez Rojas

San Andrés Tuxtla, Veracruz.




Deja un comentario